En este momento estás viendo Cómo aligerar la carga de las relaciones tóxicas para vivir a la altura del propósito de Dios.

Cómo aligerar la carga de las relaciones tóxicas para vivir a la altura del propósito de Dios.

Si quieres vivir a la altura del propósito de Dios debes aligerar la carga de las relaciones tóxicas. 3 maneras prácticas para lograrlo.

NOTA: Este es un tema que lo adapté para ti. Personalmente me ayuda a aligerar mi carga emocional para vivir a la altura del propósito que Dios tiene para mi vida. Al final, te dejo el enlace del video fuente. Además, escribí un bosquejo que puedes descargar GRATIS. Tal vez tengas que dar una charla o conferencia sobre este tema; entonces, bosquejo y tema lo tienes listo. Disfruta tu lectura.

1️⃣ ¿Por qué es importante aligerar la carga de las relaciones tóxicas?

“Dígame, ¿Hasta cuándo?”

Por lo general, en los restaurantes de la unión europea, los meseros al servirte café, queso, o alguna otra bebida, te preguntan: “Dígame hasta cuando”. Para entonces parar y dejar de servirte.

Te imaginas qué sucedería si tu no le dices: “Basta”

¿Llenarían la taza de café hasta derramar?

¿Harían una montaña de queso sobre tu plato?

Cuando pasa en el restaurante de la unión europea, uno puede tomarlo hasta con humor.

Pero en el tema de la vida cuando uno deja que la gente decida cómo llenar tu taza emocional y espiritual, dejar que vierta más problemas, más cargas y más responsabilidades de las que puedes contener es algo más grave.

A veces hace falta decir: ¡BASTA!

¿Sabes cuál es el problema de la relaciones tóxicas?

El problema de las relaciones tóxicas.

Vivir queriendo satisfacer las expectativas de los demás es frustrante y agotador.

Y a veces motivados por el deseo de complacer a todo el mundo, nunca terminamos de volar a la altura que Dios quisiera que lo hiciéramos. Somos desviados de nuestro propósito de vida.

Tu vida es demasiado preciosa para dejarla en manos de otros, para que arbitrariamente otro decida cuánto cargarte, cuánto llenarte. La gente no sabe decir “basta” si tú no lo dices.

¿Qué dice la Biblia sobre aligerar la carga de las relaciones tóxicas?

3 orientaciones bíblicas sobre la importancia de aligerar la carga de las relaciones tóxicas:

1) LA VIDA ES FRAGIL Y CORTA.

El salmista habla más de una vez sobre la fragilidad de la vida. Literalmente David dice: 

15 El hombre es como la hierba, sus días florecen como la flor del campo:

16 sacudida por el viento, desaparece sin dejar rastro alguno.

Salmos 103:15, 16

Imagina a las plantas de algodón, donde todo el sembradío se ve tan bonito y de pronto pasa un viento fuerte y todo desaparece.

Y el salmista toma esa metáfora y dice: “Así es la vida”. 

Esa es la cruda realidad de nuestra vida. Que nuestro paso por este mundo es demasiado frágil, demasiado fugaz. No importa cuánto dinero tengas en el banco, el tiempo no espera a nadie, el tiempo es una gran timador, que te hace pensar que puedes hacer mañana lo que debiste haber hecho ayer.

Y entonces nos va timando, como un gran jugador de la vida siempre tiene una carta demás que no esperamos.

Y un día, en una cama de hierro, en un hospital, con un diagnóstico de muerte nos damos cuenta que volamos con carga innecesaria.

Porque nos pusieron café en la taza y nunca tuvimos el valor de decir: ¡BASTA!

Nos llenaron de queso el plato y nunca tuvimos el valor de decir: “Basta, no me gusta”.

Entonces, en el afán de complacer a todo el mundo se nos dilapidó el tiempo. Y lo que es peor, se nos fue la vida.

2) LA VIDA ES UNA CARRERA DONDE SOLO HAY UN GANADOR.

Pablo escribe a los corintios y dice:

24 ¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan.

1 Corintios 9:24

Pablo dice que en la carrera de la vida sólo uno se lleva el premio. No todo el mundo se puede llevar el premio. 

Entonces, para ganar uno tiene que perder equipaje, peso.

3) PARA GANAR LA CARRERA HAY QUE DESPOJARSE DE TODO PESO.

El escritor a los Hebreos dice:

12 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos enreda, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos delante de nosotros.

Hebreos 12:1

Note que el escritor,  hace una diferencia entre pecado y peso.

Uno enseña toda la vida a despojarse del pecado. Pero qué del peso.

El peso no necesariamente es pecado, es peso. La carga emocional de tus relaciones tóxicas es un peso que no te deja llegar.

Y el apóstol dice: “Mira ese peso no te va a permitir correr”.

Es tonto que un corredor salga  a su carrera con botas, con un saco y con un sombrero. Es sobrepeso. No va a llegar.

Cuando el ciego Bartimeo fue llamado por Jesús, él arrojó su capa. Enseguida se libró del peso. (Marcos 10:46-52)

Entonces, el consejo bíblico es: “Despojate de todo peso”.

Muy bien, ahora continúa leyendo la segunda parte del tema.

2️⃣ ¿Qué debo hacer para aligerar la carga de las relaciones tóxicas?

Seguidamente te describo lo que debes hacer:

Maximizar para minimizar.

Para maximizar  la vida, uno tiene que minimizar la carga.

No hay una manera de maximizar la vida, o sea vivir a pleno si no se minimiza la carga.

Y la vida es demasiado corta para ir sobrecargado.

Aligerar la carga es una decisión personal.

Quitar peso es una decisión personal. Nadie puede hacerlo por ti. Tu tienes que decidir hacerlo ahora.

Entonces uno tiene que parar en la vida y decir:  “A ver, ¿qué me da energía como corredor?, ¿qué me agota?, ¿qué solo ocupa lugar y me quita espacio?”

Tu tienes que decidir: ¿Qué vas a perder para ganar?  

Uno tiene que perder para poder ganar. No hay otra manera.

Uno tiene que perder peso para poder correr. Tienes que perder equipaje para poder volar.

Tienes que dejar atrás cosas para poder tomar otras. 

Recuerda, nadie recoge nada en la vida con las manos llenas.

Rompe la cadena de “acumuladores compulsivos».

Hay muchos que no pueden deshacerse de las cosas de la vida. Son acumuladores compulsivos. 

Acumulan emociones, acumulan relaciones tóxicas,acumulan sociedades que los drenan, acumulan costumbres, ritos  aunque ya no funcionen, mantienen viejas relaciones muertas.

¿Podrías reconocer que eres leal a una amistad que no es correspondida?

Que tu sabes que ese bote avanza con un solo remo.

Que el día que tu dejes de mandar: “Feliz dia del amigo” o lo dejes de llamar, él  ya no te llama más. Pero aun así, mantienes la relación. 

Tu sabes muy bien que un pájaro no puede volar con una sola ala, y un bote no puede llegar muy lejos con un solo remo.

¿Será que mantienes una vieja marca de producto y no la quieres cambiar por nada del mundo ?

No pruebas nuevas posibilidades o alternativas. 

Aprende a decir: ¡BASTA!

Tu no tienes mucha vida. Desde la cuna a la tumba empezamos a morir. Desde el útero al sepulcro todos los días morimos un poco. Y cómo vives esa vida, depende de ti.

Por eso, tú tienes que decir: ¡BASTA!

Tu tienes que decidir. No puedes escoger con las manos llenas. Hay cosas que tienes que perder para poder ganar.

Que tal, ¿te está ayudando esta lectura?

¡Qué bien!

Ahora, te voy a decir las 3 maneras prácticas para maximizar la vida y minimizar el equipaje.

3️⃣ ¿Cómo puedo aligerar la carga de las relaciones tóxicas?

La primera manera en cómo aligerar tu carga es pagando toda tu deuda emocional.

1) PAGA LA DEUDA EMOCIONAL COMPLETAMENTE Y OLVIDATE DE ELLA.

Ten en cuenta que no te estoy hablando de las deudas contraídas por una casa, un auto.

Lo que te digo es que nos tenemos que despojar de esa deuda emocional generada por aquella persona  que te reclama que “estuvo allí para ti”.

Puntos que tienes que considerar al pagar esta deuda:

Evita el sentimiento de endeudamiento eterno.

Siempre va a haber gente que te diga: “Yo estuve allí. Yo te abrí la puerta”.

Hay hasta padres que son así de manipuladores emocionales. Pasan los años y te dicen: “Yo soy tu madre. Yo te limpiaba los mocos”.

52 años tiene el hijo y le reclama los mocos que le limpiaba cuando tenía 5.

Esa manipulación te provoca un sentimiento de culpa.

Entonces, honra a tus padres, honra a quienes estuvieron allí contigo, que te abrieron la puerta, pero evita el sentimiento de endeudamiento eterno.  Porque hay un montón de gente que va a querer endeudarte eternamente.

Y ese endeudamiento eterno es vampírico. Te drena porque siempre hay gente que no resiste que tú pagues la hipoteca. Esas largas ataduras con la gente se llevan el mérito de Dios. Y muchos de nosotros le debemos mucho a la gente, pero hay un punto donde tienes que decir “basta».

Porque vienen con el café de la deuda y te llenan la taza, y si tu no le dices “basta”, nunca te dirán “basta” del otro lado. 

El consejo de la Biblia es:

7 Paguen a todos lo que deben: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.8 No deban a nadie nada salvo el amarse unos a otros

Romanos 13:7-8

¿Por qué el apóstol Pablo no dice: “Vivan pagando los impuestos. Al que le deben respeto, vivan pagando toda la vida, respeto”?

El dice: “No deban nada a nadie”.

Osea que, en algún momento terminan de pagar.

Dime, ¿conoces a alguna persona que después de terminar de pagar su hipoteca, por cariño le sigue enviando dinero al banco?

¿Tú lo harías?

¡Por supuesto que no!

El síndrome “te estaré por siempre agradecido”.

El síndrome “te estaré por siempre agradecido” suena noble pero le roba la gloria a Dios. Porque está diciendo que esa persona fue la que te bendijo. Aun si fue usada por Dios, lo cual agradecemos y honramos. 

Pero recuerda: Te pudo haber abierto una puerta pero tu don hizo que la puerta se mantenga abierta.

Tu don mantiene la puerta abierta. 

Mira por ejemplo: Un entrenador de fútbol, descubre en las ligas inferiores a un muchacho que golea y lo lleva a las grandes ligas europeas. 

Listo, el joven le paga las deudas, el porcentaje, pero no tiene un endeudamiento eterno porque después el futbolista tiene que demostrar en las grandes ligas que merece estar allí.

La segunda manera para aligerar tu carga de relaciones tóxicas es hacer un presupuesto emocional.

2) HAZ UN PRESUPUESTO EMOCIONAL DE TUS RELACIONES.

Para hacer un presupuesto emocional considera los siguientes aspectos:

Hay gente que quiere que paguemos una hipoteca constante.

Siempre hay alguien que se considera un facilitador. Gente que no acepta que quememos los papeles de la hipoteca. Quieren que paguemos eternamente aunque hayamos pagado la deuda.

Y uno tiene que decidir si se va a llevar a esa gente a lo largo de la travesía, a lo largo del viaje.

Porque muchos provienen del mismo trasfondo pero no todos hemos crecido igual. La vida nos va llevando por diferentes caminos. Y a veces, el que no creció, el que no voló tan alto, te quiere anclar a su historia.

Y cuando la gente no entiende quién eres ahora, te quiere afectar y amarrar a tu pasado.

Aconteció lo mismo con Jesús: 

54 Al llegar a su tierra, comenzó a enseñar a la gente en la sinagoga.

—¿De dónde sacó éste tal sabiduría y tales poderes milagrosos? —decían maravillados—. 55 ¿No es acaso el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María; y no son sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? 56 ¿No están con nosotros todas sus hermanas? ¿Así que de dónde sacó todas estas cosas?

57 Y se escandalizaban a causa de él. Pero Jesús les dijo:

—En todas partes se honra a un profeta, menos en su tierra y en su propia casa.58 Y por la incredulidad de ellos, no hizo allí muchos milagros.

Mateo 13:54-58

¿Qué hizo Jesús con esta gente?

¿Los convenció?, ¿les hizo más milagros?.

No. Los abandonó. Les dijo: “Carga innecesaria. Carga que me resta gasolina. Carga que no me deja volar a mi propósito”.

Por la fe, Jesús miraba el futuro y esta gente estaba atada al pasado.

«Yo lo conozco desde…»

Entonces, a veces una de las maletas que nos tiran abajo el avión, que nos llenan demás la taza son las que te quieren retener con la frase: “Yo lo conozco desde que…”

Y esa frase le da licencia para anclarte en una temporada de tu vida que ya no existe.

La gente te juzga por lo que hiciste o fuiste y no por lo que eres ahora.

Y esas relaciones te quitan el impulso para volar. Para ir donde Dios quiere que vayas.

Te retienen en el pasado porque tu presente frustra lo que ellos son ahora.

Y se sienten frustrados y tu presente los frustra más. Ni hablar de tu futuro.

¿Vamos todos en la misma dirección?

Por lo general, aquellos que estuvieron algún momento en tu vida no entienden el presente donde Dios te trajo y como Dios no trata a nadie por igual, a veces aunque las sendas parezcan iguales, los caminos se van bifurcando.

Ahora, es natural que uno se sienta atraído por personas que hacen lo mismo que nosotros. Uno trata de buscar gente que es como uno.

Pero la pregunta no es: ¿Tú eres igual a mi?

La pregunta es: ¿Vamos para el mismo sitio?

Una cosa es UNIDAD y otra UNIFORMIDAD.

Yo no puedo uniformar a todos como si estuviéramos en un cuartel militar. No podemos.

Somos diferentes, somos distintos, diametralmente opuestos. 

Pero todos vamos a crecer, si juntos tenemos un futuro en común. 

El gran secreto de la vida es pararse, no importa la edad que tengas y decir: “A ver. ¿Vamos todos en la misma dirección?”

Y si hay relaciones muertas, amistades unilaterales, gente tóxica que no va en tu dirección. Esa gente, te va a drenar, te va a agotar la gasolina. La maleta extra hará que no puedas llegar a destino.

Entonces uno tiene que cortar esas relaciones.

TIENES QUE CORTAR ESAS RELACIONES TOXICAS.

En esos cortes dolorosos tienes que quitarte el complejo mesianico. Tu no eres el Mesías, ni lo serás nunca. No eres el redentor de nadie.

Y hay gente que siempre intenta hacerte sentir culpable, porque tu no estas siempre ahí para ellos. Y el único que siempre va a estar ahí para ellos va a ser el Señor.

Hay una diferencia entre ayudar a alguien y la asistencia social continua.

A veces el ayudar puede ser un impedimento para que esa persona crezca.

Te puedes convertir en un bastón o en retrasar que el “hijo pródigo” regrese a casa porque vas al chiquero y le llevas comida. Y justo cuando el hijo pródigo se estaba por levantar y regresar al padre, llegas tu con un montón de comida. Y se vuelve a tirar en el barro. Y dice: “No. Estoy cómodo aquí. Siempre hay alguien que me trae comida al chiquero”.

A veces retrasas los propósitos de Dios.

Para qué intentar algo por sí mismo, si tu siempre estas para esa persona.

Y eso viene porque a veces tenemos necesidad de ser necesitados. Nos encanta que nos pidan ayuda.

Pero cuidado porque a veces puedes estar interponiéndote entre los que tienen la necesidad de crecer por sí mismos.

A veces vas a tener que renegociar con tu hijo.

Mucho lo amas. No está en tela de juicio. No está sujeto a debate el amor que tienes por tu hijo o por tu hija.

Pero no dudes en renegociar con tu hijo y decirle: “Mira, yo no te voy a mantener toda la vida. Tu tienes que aprender lo que es buscar empleo. Tu tienes que aprender a que no te puedes gastar el salario en jueguitos, porque tienes 30 años, porque estas simplemente dando por sentado de que aquí no te falta comida ni techo, entonces te lo gastas en cualquier cosa, porque el dia de mañana vas a estar solo, tus padres no van a estar, vas a tener que hacer frente a una renta, a impuestos”.

Cosas que van a ser novedosas para él porque siempre hubo un bastón ahí.  Y le impediste crecer.  Retrasaste el propósito que Dios tiene para su vida.

Hay que tener mucho valor para cortar una relación.

Hay gente que te va a criticar por liberar peso. No todo el mundo está contento contigo. 

Pero recuerda que el temor a la crítica encarcela el sentido común.

¿Qué pensarán de mí?, ¿qué dirán de mí? ¿y si lo corto?

Pero tú tienes que aceptar que estas rupturas son necesarias para tu supervivencia. Si tu no cortas la gente negativa a tu lado, tú no estarás donde Dios quiere que estés. Duele pero es necesario.

Hablo de aquellos que te conocen, son tus amigos, y se toman el derecho de criticarte. 

Decir la verdad aísla, duele. Hay que tener mucho valor para decir la verdad. Hay que tener mucho valor para cortar una relación.

Jesucristo dijo en cierta ocasión:

26 “¡Ay de ustedes, cuando todos los hombres hablan bien de ustedes! Porque así hacían sus padres con los falsos profetas.

Lucas 6:26

Como yo quiero que todo el mundo me quiera, que todo el mundo hable bien de mi todo el tiempo, entonces renovamos los muebles de la casa a todos los que quieran renovar sus muebles. 

¿Sabes qué ocurrirá entonces?

Exacto. Todo el mundo va a querer. Todo el mundo va a estar feliz. Entonces la gente te va a manipular, te va a chantajear, te va a hacer cumplidos.

Pero es un cumplido muy caro. Es un cumplido que yo no me puedo permitir, entonces, yo tengo que hacer un presupuesto de mis relaciones.

En realidad te están robando el sueño, la altura de vuelo. Son cumplidos demasiado caros, que no te puedes dar el lujo de tener. 

Tienes que fijar el presupuesto emocional y decir: “¡Basta! No me vas a drenar más”.

Recuerda, el presupuesto lo haces tú, no la otra persona. 

Finalmente, para aligerar la carga de tus relaciones tóxicas tienes que hacer un inventario.

3) HAZ UN INVENTARIO DE TUS RELACIONES.

La gente productiva no tiene tiempo para pasar la vida aclarando constantes malentendidos, sentimientos heridos, egos dañados, no hay tiempo. Hay que avanzar, ¿sí o no?

Elabora una lista con 3 columnas, clasifica tus relaciones dentro de la columna correspondiente. Conserva las amistades que demandan bajo mantenimiento.

1. Amistades que demandan alto mantenimiento.

¿Cuando es alto mantenimiento?, son esas relaciones que subsisten porque uno da más de lo que recibe. Hay gente que necesita muchas llamadas telefónicas, muchas cenas, muchos favores y nunca termina de pagar. 

Y solo tienes un tiempo, una vida y una energía.

2. Amistades que demandan bajo mantenimiento.

¿A qué me refiero con relaciones de bajo mantenimiento?

A las relaciones en las que no hay que estar aclarando: ¿Por qué no me llamaste?, ¿por qué me mostraste mala cara?, porque me puse un vestido y no me dijiste nada…

¿Te preocupas porque nadie te sigue en Instagram?

¿De verdad tu vida es Instagram?

¿De verdad te pones a mirar quién te vio y quién no te vio? 

  • “Yo sé que me vio y no comentó”
  • “Hmmm está bien, tampoco le voy a comentar.”

¿Realmente quieres ser mi amigo? Bueno no me pidas que te pida perdón todos los días. Y si me olvido de tu cumpleaños, si eres mi amigo, no te ofendas. Si te ofendes no eres mi amigo.   

Y si voy a la cárcel y te avergüenza irme a visitar a la cárcel, entonces no eres mi amigo.

Un amigo es un amigo. Te divorcias, soy tu amigo. No te pregunto: ¿Por qué te divorciaste? Tampoco me escandalizo por tu divorcio. 

El amigo “todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Corintios 13:7). Esa es la verdadera amistad. Lo demás tira la carga.

3. No negocies con «terroristas» emocionales.

Los terroristas emocionales van a querer negociar y negociar y negociar, y eso no te evita la bomba. Nada más, estiras el impacto. Tarde o temprano, cuando no puedas más, te tiran la bomba. No negocies con terroristas, nunca.  

Y si tienes que ir a la guerra para provocar la paz, vas a la guerra. 

La guerra significa no insultar, no denigrar, no adjetivizar.

Significa decir: “¡Hasta aquí! Basta de café. Basta de queso. Tengo una sola vida. Tengo que volar alto, y tengo un combustible reservado para el vuelo específico que Dios me envió a realizar.

Y ese vuelo lo tienes que cuidar. Debes reevaluar, hacer cambios necesarios y hacer un inventario de tu vida. Tu decides cuán alto quieres viajar.

Conclusión:

Si quieres vivir a la altura del propósito de Dios, aligera la carga de tus relaciones tóxicas.

Para ello:

  1. Paga toda tu deuda emocional y olvídate de ella.
  2. Haz un presupuesto emocional y ajústate a tu presupuesto.
  3. Haz un inventario emocional y revísalo trimestralmente.

Recuerda: Para maximizar tu vida, tienes que minimizar la carga.

Amigo, amiga, un abrazo a la distancia.

Nos encontraremos en el próximo tema.

Cuídate mucho.

😄 GRATIS. Descarga Bosquejo >> Cómo aligerar la carga de las relaciones tóxicas.

Como-aligerar-la-carga

Un favor: Comparte en los comentarios, qué haces tú para aligerar la carga de tus relaciones tóxicas y así lograr volar a la altura del propósito de Dios.

✅ Te invito a conocer mis servicios como voluntario.

ATENCION: Si deseas ser notificado sobre nuevos contenidos que subo cada semana, escríbeme en los comentarios o envíame un Email.

Aquí te dejo el enlace de la fuente del video:

Dante Gebel

1.61 M de suscriptores

Duración de video: 28:50

Tema >> Perder para ganar.